Mario Levrero

Escritor de culto, en los últimos años se ha convertido en maestro y referente imprescindible para gran parte de la mejor literatura latinoamericana actual.

La escritura de Levrero, articulada entre el humor y el desasosiego, se concreta en una prosa limpia, fondeada en lo psicológico, que ha sido definida como realismo introspectivo.Autor de una extensa obra literaria que abarca artículos periodísticos (algunos de sus mejores artículos se encuentran en Irrupciones I Irrupciones II), cuento, novela y ensayo.

Levrero odiaba las entrevistas y los prólogos. Se interesaba por la autohipnosis, creía en los fenómenos telepáticos, leía sobre zen, era adicto a las computadoras, le encantaba la ciencia, odiaba que lo tratasen de usted, no soportaba la solemnidad en general, engullía novelas policiales incluso para desayunar. Era amante del cine.

Un estilo y una imaginación como los de Levrero son raros en la literatura escrita en español. Antonio Muñoz Molina

Mario Levrero es un genio. Enrique Fogwill

Levrero es el reverso corriente de Kafka, una sombra manoseada de Camus en clave cómica. Babelia, El País

Mario Levrero es para las letras latinoamericanas el gran descubrimiento de este siglo. Revista Eñe, diario Clarín

Se podría arriesgar que el nombre de Levrero compone hoy, junto al de Fogwill y al de Roberto Bolaño, una suerte de canon involuntario latinoamericano de comienzos de siglo. Maximiliano Tomas

(…) Su lectura nos introduce en una experiencia del orden de lo irreversible, salimos de la lectura y encontramos otra realidad, por el simple hecho de que algo en nosotros ha cambiado, de que nuestra mirada ya no es la misma. Germán Beloso, Arcadia

Todos somos hijos suyosÁlvaro Enrique 

El hombre que jamás murió. Germán Beloso, Arcadia

Biografía

Jorge Mario Varlotta Levrero (Montevideo, 1940-2004) fue un escritor uruguayo. Publicó en el último tercio del Siglo XX y comienzos del XXI.

Pasó casi toda su vida en Uruguay (Montevideo, Piriápolis, Colonia del Sacramento), pero también vivió en Argentina (Buenos Aires), y más brevemente en Francia (Burdeos).

Al contrario de lo que puede leerse en algunos extractos biográficos y en páginas como Wikipedia, nunca residió en Rosario, sino que realizó visitas más o menos prolongadas a Elvio E. Gandlofo, conocido escritor y crítico rosarino, con quien mantuvo una amistad hasta su muerte.

Autor de las novelas “La ciudad”,“El lugar”, “París”, “Nick Carter se divierte mientras el lector es asesinado y yo agonizo” (publicada inicialmente como Jorge Varlotta), “Fauna”, “Desplazamientos”, “La Banda del Ciempiés”, ”Dejen todo en mis manos”, “El alma de gardel”, “El discurso vacío“ y su obra póstuma ”La novela luminosa”.

También publicó varios libros de relatos (“La máquina de pensar en Gladys”, “Espacios libres”, “Aguas salobres”, ”Todo el tiempo”, “Los carros de fuego”) y otros textos de difícil clasificación (“Caza de conejos”, “Ya que estamos”, “Irrupciones”).

Realizó incursiones en el cómic, fruto de la colaboración con el dibujante argentino Lizán, junto a quien creó “Santo varón” y “Los profesionales” (firmado como Jorge Varlotta). También publicó la obra de divulgación “Manual de parapsicología”.

Además de escritor se desempeñó como fotógrafo, librero, creador de crucigramas, redactor jefe de revistas de juegos y director de talleres literarios (presenciales y virtuales), entre otras actividades.

Falleció en Montevideo el 30 de agosto de 2004.

https://www.facebook.com/MarioLevrero/